¿Va a hacer más ejercicio este año?

¿Una de sus resoluciones para este año nuevo es hacer más ejercicio? Nosotros le ayudamos. En los próximos días publicaremos interesantes guías sobre: Ejercicio y Estado Físico, Ejercicio para Niños y Ejercicio para Personas Mayores. ¡Feliz Año Nuevo!

¿Qué tanto ejercicio necesito?

Hable con su médico acerca de cuánto ejercicio es adecuado para usted. Una buena meta para mucha gente es trabajar hasta alcanzar 4 a 6 veces a la semana durante 30 a 60 minutos cada vez. Sin embargo, recuerde que el ejercicio tiene tantos beneficios que cualquier cantidad es mejor que nada.

¿Cómo comienzo?

Comience hablando con su médico. Esto es especialmente importante si usted no ha estado activo, si tiene problemas de salud o si está embarazada, o en las personas en estado de edad avanzada.

Comience despacio. Si usted ha estado inactivo por años no va a poder correr un maratón después de 2 semanas de entrenamiento. Comience con un período de 10 minutos de ejercicio ligero o de una caminata a paso acelerado cada día y gradualmente aumente la dificultad del ejercicio y la duración del mismo.

Incorpore el ejercicio a escondidas en su día:

* Utilice las escaleras en vez del elevador.
* Vaya a caminar durante su descanso para tomar café o durante su almuerzo.
* Camine todo el recorrido a su trabajo o parte de él.
* Haga sus quehaceres en la casa a paso acelerado.
* Barra las hojas o haga otro tipo de trabajo en el jardín.

¿Cómo continúo haciéndolo?

Aquí hay unos consejos que le ayudarán a comenzar y a continuar con un programa de ejercicio:

* Escoja alguna actividad que le guste hacer. Asegúrese también, que sea algo que sea físicamente apropiado para usted. Por ejemplo, nadar es más ligero para las articulaciones en caso de padecer artritis.
* Consiga un compañero. Hacer ejercicio con alguien más puede hacerlo más divertido.
* Varíe su rutina. Usted tiene menos probabilidad de aburrirse o de lesionarse si usted cambia su rutina. Camine un día. Monte en bicicleta al día siguiente. Considere hacer actividades como bailar y deportes con raquetas, inclusive hacer tareas como cortar leña.
* Escoja una hora del día que sea cómoda. No entrene al poco tiempo después de haber comido, ni cuando esté haciendo mucho calor ni mucho frío afuera. Espere hasta más tarde en el día si usted está muy tieso en la mañana.
* No se desanime. Puede tomarse meses o semanas antes de que usted empiece a notar algunos cambios por el ejercicio.
* Olvídese del refrán que dice que sin dolor no hay ganancia. Mientras que un poquito de malestar es normal después de comenzar a hacer ejercicio, el dolor no lo es. Pare si le duele.
* Haga del ejercicio algo divertido. Por ejemplo, lea, escuche música o mire la televisión mientras hace ejercicio en una bicicleta estacionaria. Encuentre cosas divertidas para hacer, como dar una caminata por el zoológico. Vaya a bailar. Aprenda a jugar tenis.

Los beneficios de hacer ejercicio regularmente

* Disminuye su riesgo de: tener una enfermedad del corazón, presión alta, osteoporosis, diabetes y obesidad.
* Mantiene las articulaciones, los tendones y los ligamentos flexibles de modo que le es más fácil moverse.
* Reduce algunos de los efectos del envejecimiento.
* Contribuye a su bienestar mental y ayuda a tratar la depresión.
* Ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.
* Aumenta su energía y resistencia.
* Le ayuda a dormir mejor.
* Le ayuda a mantener su peso acelerando su metabolismo, que es la velocidad con que usted quema calorías.

¿Cómo puedo prevenir las lesiones?

Comience cada entrenamiento con un período de calentamiento. Esto hará que sus músculos y articulaciones sean más flexibles. Emplee de 5 a 10 minutos haciendo ejercicios de calistenia livianos y de estiramiento, y probablemente de caminar a paso acelerado. Haga lo mismo cuando termine de entrenar hasta que los latidos de su corazón regresen a la velocidad normal.

Póngale atención a su cuerpo. Pare de hacer ejercicio si siente que “le falta el aire demasiado”, si siente mareo, que se va a desmayar o con náuseas o si siente dolor.

Haga del ejercicio un hábito

* Continúe haciéndolo a la misma hora cada día.
* Firme un contrato comprometiéndose a si mismo a hacer ejercicio.
* Anote “citas para hacer ejercicio” en su calendario.
* Lleve un registro o un diario de sus actividades.
* Chequee su progreso. ¿Puede caminar usted ahora una cierta distancia más rápido que cuando comenzó? ¿O la velocidad de los latidos de su corazón es más lenta ahora?
* Pídale a su médico que le escriba una prescripción para su programa de ejercicio; tal como qué tipo de ejercicio debe hacer, con qué frecuencia debe hacer ejercicio y por cuánto tiempo debe hacerlo.
* Piense también en inscribirse a un gimnasio. El costo le da a las personas incentivo para hacer ejercicio con regularidad.

¿Cuál es la frecuencia cardiaca ideal para hacer ejercicio?

El medir su frecuencia cardiaca, o sea los latidos por minuto, le deja saber qué tan duro está trabajando su corazón. Usted puede checar su frecuencia cardiaca contando el número de latidos durante 15 segundos y multiplicando los latidos por 4.

La tabla muestra el ritmo de frecuencia cardiaca ideal para hacer ejercicio para personas de diferentes edades. Cuando esté apenas comenzando un programa de ejercicio, fíjese como meta el valor bajo de ritmo de corazón ideal: 60%. A medida que su estado físico mejora, usted puede hacer ejercicio más vigorosamente para hacer que su ritmo de corazón esté cerca del valor más alto: 85%.

¿Qué es el ejercicio aeróbico?

Ejercicio aeróbico es el tipo de ejercicio que mueve los grupos de músculos grandes y hace que usted respire más profundamante y que su corazón trabaje con más fuerza para bombear la sangre. También se le llama ejercicio cardiovascular. Mejora la salud de su corazón y de sus pulmones.

Ejemplos de ejercicio aeróbico incluyen caminar, trotar lentamente, correr, danzas aeróbicas, montar en bicicleta, remar, nadar y esquiar a campo traviesa.

¿Qué es el ejercicio de resistencia?

El término resistencia se usa para describir ejercicios que trabajan contra la fuerza de gravedad o una resistencia externa. El ejercicio de resistencia es importante para desarrollar y mantener huesos fuertes. El tener huesos fuertes ayuda a prevenir la osteoporosis y las fracturas de los huesos en la edad avanzada.

Ejemplos de ejercicios de resistencia incluyen ejercicios con el peso corporal y levantar pesas.

¿Cuál es el mejor ejercicio?

El mejor ejercicio es el que usted elija por que le agrade y que no deje de hacer. Por ejempolo, caminar se considera una de las mejores opciones pues es fácil, seguro y económico. El caminar a paso acelerado puede quemar tantas calorías como correr pero tiene menos probabilidad de causar lesiones que correr o trotar. Y tampoco requiere de ningún entrenamiento o equipo especial excepto de unos buenos zapatos. Caminar es un ejercicio aeróbico y de cierta resistencia que es bueno para su corazón y le ayuda a prevenir la osteoporosis.

Recuerde que por su salud y seguridad, es muy importante que su Plan de Actividad Física sea desarrollado y supervisado por un profesional. Como siempre, en NutriShape estamos para apoyarle con sus propósitos, llámenos para atenderle, o solicite su Plan por internet.

El ginkgo biloba no disminuye el declive cognitivo en los mayores

El ginkgo biloba no disminuye el declive cognitivo en los mayores, según un estudio de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos que se publica en la revista ‘Journal of the American Medical Association‘ (JAMA). Los resultados de la investigación indican que las personas mayores que utilizaron el suplemento herbal ginkgo biloba durante varios años no tenían una tasa más lenta de declive cognitivo en comparación con quienes recibieron placebo.

Los autores explican que el ginkgo biloba se comercializa ampliamente y se utiliza con la esperanza de mejorar, prevenir o retrasar el deterioro cognitivo asociado con el envejecimiento y los trastornos neurodegenerativos como la enfermedad de Alzheimer.

En Estados Unidos y en particular en Europa, esta planta es donde quizá el ginkgo se encuentre más extendido como tratamiento alternativo y consumida específicamente para prevenir el declive cognitivo asociado a la edad. A pesar de ello, se carece de pruebas de su efecto sobre el funcionamiento cognitivo a largo plazo procedentes de grandes ensayos clínicos.

Los científicos, dirigidos por Beth E. Snitz, analizaron los resultados del estudio Ginkgo de Evaluación de la Memoria para evaluar si la hierba disminuia la tasa de declive cognitivo en los mayores que tenían un deterioro cognitivo normal o leve al inicio del estudio. Los datos iniciales mostraron que el ginkgo no era eficaz para reducir la incidencia de la demencia por Alzheimer o la demencia global.

El ensayo clínico incluía a 3,069 participantes de entre 72 y 96 años que recibieron dos dosis diarias de 120 mg de extracto de ginkgo biloba o un placebo que parecía idéntico. El estudio se realizó en seis centros médicos académicos de los Estados Unidos entre 2000 y 2008, con una media de seguimiento de 6.1 años, los cambios cognitivos se midieron mediante varias pruebas y medidas.

Los resultados del estudio, el más grande hasta la fecha sobre el ginkgo biloba, mostraron que no existían pruebas de un efecto del ginkgo biloba sobre cambios cognitivos globales ni evidencia de efectos sobre dominios específicos de la cognición como memoria, lenguaje, atención, habilidades visuoespaciales y funciones ejecutivas. Los autores tampoco descubrieron diferencias en los efectos del tratamiento según edad, sexo, raza, educación o estado cognitivo inicial.

Los investigadores concluyen que no encontraron evidencias de que el ginkgo biloba ralentice la tasa de declive cognitivo en los mayores. Los descubrimientos coinciden con estudios previos más pequeños que examinaron la prevención del declive y la facilitación del funcionamiento cognitivo y con la revisión Cochrane de 2009 del ginkgo biloba para la demencia y el deterioro cognitivo.

Un popular antidiabético se vincula a mayor mortalidad y fallo cardiaco

Las sulfonilureas, un tipo de fármacos muy utilizado para tratar la diabetes tipo 2, portan un mayor riesgo de fallo cardiaco y muerte en comparación con la metformina, otro popular antidiabético, según un estudio del Colegio Imperial de Londres en Reino Unido que se publica en la edición digital de la revista ‘British Medical Journal‘.

Los descubrimientos del estudio sugieren importantes diferencias clínicas en los perfiles de seguridad cardiovascular de los diferentes fármacos antidiabéticos y apoyan las recomendaciones que prefieren a la metformina como terapia de primera línea para la diabetes tipo 2.

La diabetes tipo 2, que afecta a más de 180 millones de personas en todo el mundo, se asocia con al menos dos veces más riesgo de mortalidad, principalmente de enfermedad cardiovascular. Los fármacos orales para la diabetes son muy utilizados para ayudar a controlar los niveles de azúcar en la sangre pero preocupa que algunos puedan aumentar el riesgo cardiovascular.

Los investigadores, dirigidos por Paul Elliot, investigaron el riesgo de ataque cardiaco (infarto de miocardio), fallo cardiaco congestivo y mortalidad de cualquier tipo asociada con la prescripción de diferentes tipos de fármacos orales antidiabetes.

Los autores utilizaron datos de 91,521 hombres y mujeres con una media de 65 años de edad que padecían diabetes y que se incluían en la base de datos de investigación de Medicina General de Reino Unido entre 1990 y 2005.

La metformina fue el fármaco más prescrito, un 74.5 por ciento de los pacientes lo tomaban, seguido por la segunda generación de sulfonilureas, que tomaban un 63.5 por ciento. En comparación con la metformina, la primera y segunda generación de sulfonilureas se asociaba con un riesgo excesivo de hasta el 61 por ciento de mortalidad y la segunda generación de estos fármacos con hasta un 30 por ciento de exceso de riesgo de fallo cardiaco congestivo.

Otra clase de fármacos para la diabetes llamados tiazolidinedionas no se asociaban con riesgo de ataque cardiaco y existía hasta un 39 por ciento menos de riesgo de mortalidad asociado con el uso de pioglitazona en comparación con la metformina.

Según explican los autores, las sulfonilureas, junto con la metformina, se han considerado el principal soporte del tratamiento farmacológico de la diabetes tipo 2. “Nuestros descubrimientos sugieren un perfil de riesgo relativamente desfavorable de las sulfonilureas en comparación con la metformina”, añaden.

Los investigadores apoyan por ello las recomendaciones de la Asociación Americana de Diabetes y la Federación Internacional de Diabetes de favorecer la metformina como el tratamiento inicial para la diabetes tipo 2.

Anorexia y bulimia se extienden entre niñas de 12 y 13 años

La licenciada en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Psicología Clínica Nuria Molinero ha alertado del aumento de casos de anorexia y bulimia en España, especialmente en niñas de 12 y 13 años, así como en mujeres de entre 30 y 40 años de edad.

Según indicó Molinero en declaraciones a Europa Press, el número de chicas afectadas por la anorexia y la bulimia no ha descendido, sino que la sociedad se ha acostumbrado a observar el problema, y esto sucede porque se vive en un momento de “presión” por parte de los medios y de la publicidad.

“Hace diez años se hablaba mucho en España porque aparecieron los primeros casos, pero hoy en día la incidencia ha aumentado mucho, y en las consultas en Medicina Familiar o Salud Mental los trastornos de alimentación son algo común, mientras que antes no, y a la gente le costaba pedir ayuda porque se hablaba poco de ello”, indicó.

En este sentido, señaló que es importante detectar si una niña no está comiendo bien en el colegio. “Si un día se ve a una niña vomitar es necesario darle importancia a esto, porque no es ninguna tontería”, subrayó. En este punto, sugirió que el papel de las familias es esencial, y apuntó que se pueden apreciar otros síntomas propios de estos trastornos como cambios de comportamiento o en el humor, hacer referencia continuamente a su físico, realizar mucho ejercicio, rechazar alimentos o quejarse de dolores de estómago.

Importancia de la Familia en la Detección del Trastorno

Molinero indicó que la familia son las primeras personas que pueden detectar este trastorno, son quienes tienen que “tirar de ella” para que acuda a los tratamientos, y tienen que colaborar con todos los profesionales para que pueda superar la enfermedad, por lo que supone un “apoyo fundamental”.

Respecto a la relación con otros trastornos de la alimentación, como la obesidad, Molinero indicó que estas mujeres muchas veces “se mueven en los dos extremos”, y hay algunas de ellas que han tenido anorexia y terminan con problemas de sobrepeso. En cuanto a las causas, explicó que influye el tipo de personalidad, la inseguridad, la insatisfacción personal, o problemas familiares, en algunos casos.

Además, indicó que estas pacientes, aunque se pueden recuperar totalmente, en ocasiones arrastran secuelas físicas como problemas hormonales, de huesos o de circulación, y psicológicas como depresión o ansiedad. Aunque depende de la situación personal de la mujer, la media de recuperación se sitúa en torno a los cuatro años desde que se diagnostica.

¿Estás triste? El té verde te puede ayudar

Según un estudio de investigadores japoneses, los ancianos que beben varias tazas de té verde al día son menos propensos a sufrir depresiones, probablemente debido a un químico que contiene y que hace que el ser humano se sienta bien.

Varios estudios han vinculado la ingesta de té verde con la reducción de problemas psicológicos. El doctor Kaijun Niu, de la Escuela Universitaria de Tohoku, y algunos compañeros de equipo descubrieron que los hombres y mujeres de 70 años o más que bebían cuatro o más tazas de té verde al día tenían un 44 por ciento menos de probabilidades de padecer depresión.

El té verde es consumido de forma generalizada en muchos países asiáticos, incluidos China y Japón.

Niu y su equipo investigaron a 1,058 hombres y mujeres relativamente sanos. Alrededor de un 34 por ciento de los hombres y un 39 por ciento de las mujeres tenían síntomas de depresión, según el estudio que fue publicado en la edición de diciembre del ‘American Journal of Clinical Nutrition‘.

Un total de 488 participantes dijeron que bebían cuatro o más tazas de té verde al día, 284 dijeron que tomaban de dos a tres tazas diarias, y el resto dijo tomar una o menos.

Según los investigadores, el aparente alivio de los síntomas de la depresión al tomar té no se veía influido por el estatus económico, el sexo, la dieta, el historial médico o el uso de antidepresivos.

En contraste, no hubo asociación entre el consumo de té negro, té oolong o café, y la reducción de síntomas de la depresión.

Un componente del té verde, el aminoácido teanina, que se piensa que tiene un efecto tranquilizante para el cerebro, podría explicar el “efecto beneficioso potencial” mostrado en el estudio, según dijo Niu.

Sin embargo, se necesitan más estudios para confirmar si una mayor ingesta de té tiene de hecho efectos antidepresivos, dijeron los investigadores.

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